lunes, 10 de noviembre de 2014

 IGLESIA MISIONAL | Personas, no edificios
Por Leonardo Gonçalves

En
Efesios 2.13,14, está escrito que Dios compró la iglesia con su propia sangre. Creo que no necesitamos ser expertos en exégesis para concluir que Cristo no murió en la cruz para adquirir para sí un edificio. Aquel que no habita en templos hechos por manos compró para si hombres y mujeres de toda raza, tribu y nación. Estas personas (y no el edificio y su mobiliario) constituyen la verdadera iglesia de Cristo.

Parte del problema misionero contemporáneo está en el hecho de que dejamos de ser iglesia para ir a la iglesia. Cuando la iglesia dejó de ser aquello que somos para transformarse en el lugar a donde vamos, ella perdió vida. De un organismo vivo y radiante, se convertíó en un edificio frío, inmovil, impersonal. La razón porque la iglesia perdió su poder de impacto es sencilla: edificios no transforman el mundo. Edificios no lideran revoluciones.

Si la premisa anterior es correcta, entonces podemos suponer que parte de la solución para el problema misionero en occidente está en rescatar el verdadero sentido y praxis de la iglesia, esto es, la iglesia necesita dejar de ser el lugar adonde asistimos para transformarse en aquello que somos. Al hacerlo, rescatamos la iglesia de su irrelevancia geográfica y la re-posicionamos en aquel lugar de donde nunca debió salir: "el convivio de las personas". Y es allí donde se da la misión.

La iglesia fue diseñada para ser un cuerpo vivo. Nosotros sustituímos cuerpo por hormigón y ahora estamos cosechando lo que sembramos



miércoles, 6 de junio de 2012


El mesianismo en la iglesia de hoy – Parte I
Por Gary Shogren
Seminario ESEPA, Costa Rica

El mesianismo, ¡un movimiento de muchas facetas! Por ejemplo:

·         Un hombre en su iglesia insiste en que el nombre del Salvador es el hebreo Yeshua, no Jesús, que Jesús es un nombre griego que él jamás escuchó en su vida; por lo tanto, si decimos Jesús, lo hemos abandonado. Así que, todo el mundo debe aprender hebreo.
·         Una mujer anuncia que había soñado que ella realmente es judía, que sus antepasados fueron ConversosMarranos de España, y entonces va a convertirse a la fe mesiánica.
·         El pastor de una iglesia cercana proclama que desde ahora, la iglesia se reúne los sábados, pues un culto los domingos es una celebración pagana, instituida por el emperador romano Constantino.
·         Un predicador invitado viene a su región para hablar de su propia versión del Nuevo Testamento y dice que la Reina-Valera y las demás son perversiones del mensaje original, escrito por los apóstoles judíos, en hebreo, y ahora restaurado por su erudición.

He aquí, unas de las posibilidades a las que nos enfrentamos hoy en día.

Nuestro tema de hoy es el Mesianismo, movimiento que ha tenido una gran influencia especialmente en América Latina.

¿Qué es el Mesianismo? Es una palabra como “evangélico” o “pentecostal”, es muy difícil de definir y cada persona tiene su propia opinión. Por lo menos, uno puede decir que, es un movimiento que pretende alcanzar a los judíos para Cristo y a la vez recuperar los aspectos judíos de la cultura y teología. En mi opinión, algunos creyentes mesiánicos tienen buena teología, pero otros no.

Empecemos con grupos más sanos y luego  procederemos con grupos menos bíblicos:

“Ganemos a los judíos, usando su propia cultura.” Evangelismo y discipulado de judíos, hablando en términos judíos tradicionales – en CR tenemos una población de unos 5000 judíos, mientras en los Estados Unidos hay 6.5 millones. De ellos, muchos son “seculares”. Un amigo mío es judío mesiánico y misionero en Jerusalén. Entonces, hay grupos que tratan de ganarlos para el Señor. Estas personas son judías.

“La cultura judía es superior.” Grupos de judíos y gentiles con una cultura judía. A veces dicen que debemos usar palabras hebreas, música tradicionalmente judía, festivales judíos, pero no insisten en que los gentiles sigan la Ley de Moisés. Sin embargo, quizás exista la idea de que, la cultura mesiánica es más auténtica; un grupo en un sitio web dice que si usamos trompetas de metal en vez de un shofar (trompeta hecha de un cuerno de carnero), perderemos las bendiciones del Señor.

“Los cristianos gentiles re-escribieron el Nuevo Testamento”, agregando ciertas doctrinas como la trinidad, la deidad eterna de Cristo, la justificación por la fe. En esta categoría podemos ubicar “El Código Real.”

“Muchos latinoamericanos son descendientes de los llamados Conversos o Marranos de España o de Portugal.” (Llamados “B’nai Anushim”). Vinieron para escapar de la persecución, entonces hay quizás millones de personas genéticamente judías. Pensemos en esto – ahora existe una prueba de ADN que puede sugerir – no probar – que alguien tiene raíces en el Medio Oriente. Biológicamente, todo el mundo tiene dos padres, cuatro abuelos, 8 bisabuelos, verdad? Así que hablamos de una generación anterior, luego sus abuelos, la segunda generación, bisabuelos, tercera generación. Alguien sabe cuántos antepasados es posible tener en la 10a generación? 1024. Es como el antiguo truco de multiplicar un centavo cada día. Entonces es casi garantizado que en alguna generación haya una persona judía, pero eso no demuestra nada. Si su madre no era judía, y su madre, y su madre, usted no es judío según la Ley Judía. Existen listas de apellidos que son supuestamente judíos, pero realmente es una estafa. Ver apellidos sefarditas – http://bethaderech.com/sefardic-genealogy-genealogia/apellidos-judio-espaola/

“Los creyentes gentiles son los descendientes de las 10 Tribus perdidas de Israel.” (o Las Dos Casas de Israel). Después de la dispersión de los israelitas, ellos fueron a otras naciones y se olvidaron de su herencia judía. Es imposible probar esta historia, y no existe prueba genética de que los creyentes son realmente de Israel.

“Los creyentes gentiles deben vivir como judíos.” La justificación de esto podría ser: “No se puede ser salvo aparte de observar la Ley” (así como en Hechos 15:1). “No es para salvación, es para la santificación.” “Jesús fue judío, asistía a la sinagoga, obedecía la Ley de Moisés, entonces, cada creyente tiene la misma obligación.” Un versículo favorito usado es, “La salvación viene de los judíos” en Juan 4:22. Si no, se pierde la bendición de Dios, o quizás la salvación.

“Debemos convertirnos al judaísmo y rechazar el Nuevo Testamento o el cristianismo.” Un movimiento dice que, el Antiguo Testamento es un texto perfectamente transmitido por medio de los escribas judíos (de hecho, no es verdad) y que el Nuevo Testamento o no es inspirado o no es lo que los apóstoles realmente escribieron, entonces, no es la Palabra de Dios.

La división que yo sigo, cuál es saludable y cuál no lo es: ¿El grupo dice o implica que hay algún beneficio espiritual por seguir la cultura o ley judía? Si es sí, es un peligro.


¿Es Jesucristo el Hijo de Dios?
Una respuesta al concepto musulmán acerca de Jesús

Mientras más prepare a los miembros de su congregación para que comprendan la sana doctrina acerca de la Persona de Jesucristo, más los habrá preparado para responder con fidelidad a las preguntas que les planteen sus amigos musulmanes.

Por Joseph Cumming

Cuando usted habla sobre asuntos de fe con sus vecinos que no son creyentes, ¿a cuál de las creencias cristianas presentan más objeciones? ¿Al concepto bíblico del infierno? ¿A sus puntos de vista sobre el matrimonio homosexual? ¿A la inerrancia de las Escrituras? Para muchos de sus vecinos musulmanes, esas creencias cristianas no son ofensivas. De hecho, es posible que su vecino musulmán esté mayormente de acuerdo con usted en estos puntos. En cambio, la mayoría de ellos sí consideran profundamente ofensiva otra creencia que es central para la fe cristiana: la afirmación de que Jesucristo es el “Hijo de Dios”.
Durante los quince años que viví en una república islámica dentro del mundo árabe, y mis doce años adicionales en que he trabajado a diario con musulmanes en los Estados Unidos y en otros lugares del mundo, he descubierto que muchos musulmanes consideran que esta creencia cristiana es más ofensiva para ellos que ninguna otra. Si usted como pastor exhorta a su congregación a acercarse con amor a sus vecinos musulmanes, es necesario que los ayude a pensar detenidamente en la forma en que responderán ante las preocupaciones de los musulmanes con respecto a este título sagrado de nuestro Salvador.

¿PUNTOS EN COMÚN?
Antes de profundizar más en esta fuerte diferencia entre musulmanes y cristianos, recordemos que los cristianos sí tenemos algunos puntos importantes en común con los musulmanes en cuanto a la persona de Jesús. El Corán enseña que Jesús nació de una mujer virgen (Sura 19:20); que es un profeta (Sura 2:136); que se encuentra entre los que se hallan más cerca de Dios (3:45); que enseñó un mensaje de bondad y de compasión (57:27); que sanaba a los enfermos y resucitaba a los muertos por el poder de Dios (3:49); que alimentó milagrosamente a los hambrientos (5:112ss.); que está vivo ahora en el cielo (3:55), y que regresará al final de los tiempos (43:61). Aunque parezca asombroso, el Corán afirma que Jesús es el Mesías y la Palabra de Dios (3:45 y 4:171), aunque la mayoría de los musulmanes no comprenden estos títulos de la manera en que los entendemos los cristianos. Los musulmanes sienten reverencia por Jesús. La mayoría de ellos no dicen su nombre sin añadir de inmediato: “La paz sea sobre Él”, lo cual en árabe no significa necesariamente que Él tenga necesidad de paz, sino más bien que lo saludamos con respeto.
Sin embargo, al mismo tiempo, la mayor parte de los musulmanes tienen una fuerte opinión de que Jesús no murió en una cruz. Creen que no resucitó de entre los muertos, ni que expió el pecado de los seres humanos, y consideran que no se le debe adorar como a Dios. En general, los musulmanes creen que el Dios de Abraham no es uno y trino, y que no se ha encarnado en medio de nosotros. Aunque creen que el Nuevo Testamento, la Torá, y los Salmos son la Palabra inerrante de Dios en los manuscritos originales, la mayoría de ellos creen que se ha alterado tan extensamente el texto original, que la Biblia que tenemos hoy no es fiable. No obstante, es frecuente que tengan la convicción de que es profundamente ofensivo referirse a Jesús como el Hijo de Dios.
Aquí no hay cuestiones marginales. Si quitamos la Trinidad, la Encarnación, la Cruz, y la Biblia de la fe cristiana, habremos quitado virtualmente todo lo que los cristianos consideramos necesario para la salvación. En otros artículos1 he sugerido cómo tratar algunas de estas otras cuestiones. Aquí me voy a centrar en ayudarlo a preparar a su congregación para que responda de manera constructiva a la objeción de los musulmanes en cuanto al uso del título “Hijo de Dios”.

LA IMPORTANCIA DEL CONTEXTO
La mayor parte de las conversaciones entre musulmanes y cristianos sobre este tema se producen dentro de un contexto de polémica. Registre la blogosfera y descubrirá musulmanes y cristianos diciéndose cosas desagradables unos a otros acerca de la doctrina sobre Cristo como el Hijo de Dios. El problema en esto es que es muy posible ganar una discusión al mismo tiempo que se pierde un amigo… y se aleja de Jesús a ese amigo.
En Mateo 18:15, Jesús nos recuerda que cuando estamos en desacuerdo con un amigo, la meta de nuestra conversación deber ser “ganar” a nuestro hermano, y no simplemente ganar la confrontación. Si usted le facilita a su congregación una poderosa apologética destinada a demostrar que Jesús es el Hijo divino de Dios, pero la congregación no sabe de qué manera comunicar ese mensaje en amor, no la habrá sabido preparar.
Lo primero que debemos hacer es acercarnos con una amistad sencilla y cálida a nuestros vecinos musulmanes. Con esto no quiero decir que la expresión verbal de nuestra fe no tenga importancia crítica, sino sólo que esta expresión se debe producir dentro de un contexto de amistad, afecto, y confianza y respeto mutuos. Los cristianos no deberíamos sentir temor alguno si surgen oportunidades de conversar acerca de nuestra fe. A diferencia de la mayoría de los inconversos norteamericanos, a muchos musulmanes les encanta hablar de cuestiones religiosas con sus amigos cristianos. Por supuesto, para que la amistad sea genuina, la debemos ver como valiosa en sí misma, no como un simple medio para llegar a un fin.
La clave más importante en las relaciones con los amigos musulmanes está en dar y recibir hospitalidad. Si un amigo musulmán va de visita a su casa, recuerde siempre ofrecerle algo de comer o de beber. Invítelo juntamente con su familia a comer, y acepte invitaciones a comer con ellos. Asegúrese de invitar a musulmanes de su mismo sexo, o si no, incluir en la invitación a su cónyuge o a parientes del mismo sexo. Cuando lo invite a un musulmán, nunca debe servirle cerdo, jamón o panceta, y siga lo que indican las normas doctrinales de las Asambleas de Dios sobre la abstinencia de bebidas alcohólicas. Sería de ayuda que les asegurara a sus amigos musulmanes al invitarlos que no va a servir cerdo ni bebidas alcohólicas.
De acuerdo con mi experiencia, cuando hablo de la filiación divina de Cristo con un conocido musulmán dentro de un contexto de polémica y de desconfianza, ninguno de nosotros progresa en cuanto a ayudarnos mutuamente a comprender lo que creemos, y por qué es tan importante para nosotros. En cambio, cuando creamos unos lazos de amistad al comer juntos, y después hablamos respetuosamente acerca de lo que creemos, de repente somos capaces de comunicarnos de una manera significativa.

NO LO QUE NOSOTROS DECIMOS, SINO LO QUE ELLOS OYEN
Al hablar con musulmanes acerca de Jesús, debemos aprender lo que yo llamo “comunicación orientada al receptor”. No sólo debemos pensar en lo que queremos decir, sino también en lo que ellos están oyendo. Cuando los cristianos usamos la expresión “Hijo de Dios”, la mayoría de los musulmanes oyen algo muy distinto de lo que nosotros pensamos que hemos dicho, y de lo que afirma la Biblia. Para comprender esto de manera más profunda, veamos primero el Corán y después la Biblia, para ver qué dicen acerca de la expresión “Hijo de Dios”.
En las oraciones diarias de los musulmanes, se recitan breves pasajes del Corán. Muchos musulmanes recitan a diario el Sura 112, llamado Al–Ijlas (La fe pura), uno de los capítulos más breves del Corán: “Di: ‘¡Él es Alá, Uno, Dios, el Eterno. No ha engendrado, ni ha sido engendrado. No tiene par’”. Esto les recuerda a diario a los musulmanes devotos que Dios ni ha engendrado, ni ha sido engendrado.
Ahora bien, ¿qué significa el verbo árabe walada (“engendrar”)? Aunque es un término lingüísticamente relacionado con el verbo hebreo yalad (Salmo 2:7), en el mundo árabe tiene un significado más reducido, puesto que se refiere por lo general al acto literal y carnal de engendrar por medio de la unión sexual entre los dos sexos. Por supuesto, no es esto lo que enseña la Biblia acerca de Jesús, ni es tampoco lo que creemos los cristianos.
Este significado del verbo walada (y del nombre walad, relacionado con él: hijo o niño) se ve con claridad en otros pasajes en los cuales el Corán habla de la posibilidad de que Dios tenga hijos. El Sura 6:101 es uno de los numerosos versículos que dicen: “Creador de los cielos y de la tierra. ¿Cómo iba a tener un hijo (walad) si no tiene compañera?” Es interesante que cuando los cristianos árabes hablan acerca de Jesucristo como el Hijo de Dios, por lo general utilicen una palabra árabe diferente que también significa Hijo (Ibn) —cognada de la palabra hebrea ben—, que tiene una amplitud de significado mayor que walad.
Con esto no estamos diciendo que los cristianos árabes nunca utilicen el verbo walada en un sentido metafórico o no carnal. El Credo Niceno en árabe lo usa de esa manera. Pero cuando los musulmanes usan esta palabra, casi siempre la están tomando en un sentido carnal y literal. Como contraste, el Corán usa con frecuencia la palabra ibn en un sentido metafórico en la expresión “hijo del camino”, que define al viajero necesitado de hospitalidad.
Así que, cuando un cristiano dice: “Yo creo que Jesús es el Hijo de Dios”, es frecuente que el amigo musulmán del cristiano oiga esto: “Yo creo que Dios tuvo relaciones sexuales con María y produjo carnalmente un descendiente ilegítimo que es divino y humano”. Esto es tan repugnante para los musulmanes como lo es para los cristianos. No es de extrañarse que los musulmanes se ofendan al oír este título.

ENTONCES, ¿CAMBIAMOS LA TRADUCCIÓN?
Más del noventa y cinco por ciento del problema acerca del título de “Hijo de Dios” es un problema de mala comunicación, más que una objeción a la doctrina cristiana. En otras palabras, los amigos musulmanes están rechazando algo distinto a lo que están afirmando los cristianos.
Puesto que el significado literal de las palabras “Hijo de Dios” les comunica a los musulmanes algo tan radicalmente distinto de lo que afirma la Biblia, hay quienes han sugerido que cambiemos la forma en que traducimos las palabras “Hijo de Dios” del Nuevo Testamento (en griego, Huiós tou Zeoú). Sugieren que  hallemos, por medio del principio del equivalente dinámico, otras expresiones que comuniquen con mayor precisión lo que la Biblia quiere comunicar. Aunque esta proposición refleja principios de traducción que son tradicionales, no estoy de acuerdo con ella por dos razones.
En primer lugar, aún no he visto una metáfora alterna que comunique toda la gama de significados diversos, complejos y poderosos que reúnen las palabras “Padre” e “Hijo” en la Biblia (más adelante hallará un análisis de esos significados). En segundo lugar, las palabras “Hijo de Dios” son tan centrales en la Biblia y en la tradición teológica cristiana, que la mayoría de los musulmanes están muy conscientes de que se supone que estén en la Biblia. Si las reemplazamos por un equivalente dinámico, sólo pareceremos estar confirmando la preocupación de los musulmanes con respecto a que los cristianos nos sentimos en la libertad de alterar el texto bíblico cuando nos conviene. De esta manera, estaríamos socavando la credibilidad de la Biblia.
Pero antes de desechar con demasiada rapidez esta sugerencia, es importante que comprendamos el fuerte impacto emocional que la expresión “Hijo de Dios” tiene para muchos musulmanes. Los lingüistas nos dicen que la connotación emotiva de ciertas expresiones se halla tan profundamente grabada en nuestras secuencias de neuronas, que aunque le tratemos de aplicar un nuevo significado a una expresión, no la podremos separar de sus antiguas asociaciones emocionales. Incluso el creyente cristiano de origen musulmán que entendía lo que significan las palabras “Hijo de Dios”, y aceptaba ese significado, a veces tenía problemas con el uso de la frase. Los sentimientos que se asocian con la frase “Hijo de Dios” ­—desarrollado en la primera infancia— significa que inevitablemente piensan en el idea de un hijo ilegítimo de una unión sexual entre Dios y María.
“¿La sugerencia de que Jesús es ilegítimo os escandaliza? ¿Qué pasa con el idea de que Dios tuvo relaciones sexuales con María? Por supuesto, ¡este concepto ofende! Así es como muchos musulmanes se sienten, aun después que sus amigos cristianos les han tratado de aclarar lo que queremos decir y lo que no queremos decir cuando hablamos de Jesús como el “Hijo de Dios”.
Aun así, esto no es razón suficiente para cambiar la forma en que traducimos las Escrituras. Sin embargo, sí es razón suficiente para que seamos sumamente cuidadosos en cuanto a la forma en que usamos esta expresión ante nuestros amigos musulmanes. Es mejor establecer primero una cálida amistad, edificada sobre la confianza y el respeto mutuos, que usar esas palabras a la ligera o de manera descuidada. Y lo más importante de todo: nunca las use sin explicar enseguida lo que quieren decir y lo que no quieren decir para usted esas palabras.

¿QUÉ SIGNIFICA LA EXPRESIÓN “HIJO DE DIOS” EN LA BIBLIA?
La expresión “Hijo de Dios” tiene significados diferentes en distintos contextos dentro de la Biblia. El primer sentido, que muchos eruditos bíblicos ven como su significado más frecuente en los Evangelios, es sencillamente un título mesiánico, equivalente de manera aproximada a “Mesías”, “Hijo de David”, o “Rey de Israel”. Mateo 26:63; Juan 1:49; 11:27; y 20:31 son ejemplos de esto. El origen de esta expresión como título mesiánico procede de 2 Samuel 7 y otros pasajes paralelos en 1 Crónicas 17 y 22. David quería edificar un templo para el Señor, pero Dios le prometió que haría surgir un descendiente suyo que edificaría un templo eterno, y cuyo trono Él dejaría establecido para siempre. Dios dice acerca de este futuro gobernante mesiánico: “Yo le seré por padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia” (1 Crónicas 17:13).
Hasta este punto, la mayoría de los musulmanes no estarían en desacuerdo. En estos pasajes, el título de “Hijo de Dios” no forzosamente podría implicar una categoría divina (pero vea el Salmo 45:6). Se refiere simplemente al gobernante mesiánico prometido que tiene una relación especial de amor con Dios. En ningún sentido implica el que haya sido engendrado de manera carnal y literal. Pero en otros pasajes bíblicos, “Hijo de Dios” (o el plural “hijos de Dios”) tiene otros significados.
Hay un segundo sentido en el cual se usa este título, y se encuentra en Juan 1:12,13, uno de los numerosos pasajes de la Biblia que se refieren a los que han creído en Jesús, llamándolos “hijos de Dios”. Es claro que esto no se refiere al haber sido engendrados de una manera carnal literal; de hecho, el versículo 13 rechaza de manera explícita la idea de un engendramiento de tipo sexual. Se refiere más bien aquí a una relación metafórica y espiritual de amor.
Encontramos un tercer sentido en Hechos 17:28,29, donde se dice que todos los seres humanos son en cierto sentido “linaje” de Dios (obviamente, aquí hay un significado diferente al de Juan 1:12). Y Lucas 3:38, al mencionar a Adán, lo llama “hijo de Dios”. Una vez más, está claro que el texto no se está refiriendo a ninguna clase de engendramiento carnal literal.
Aunque la mayoría de los musulmanes no estarían dispuestos a usar la expresión “hijos de Dios” para referirse a los creyentes en general, o a todos los seres humanos, sé por experiencia que en un contexto de amistad sin polémicas, la mayoría de ellos están de acuerdo (con algunas reservas) en que no les parece ofensivo este sentido del título. De hecho, en algunas ocasiones, he oído a líderes y eruditos musulmanes usando el término “hijos de Dios” para referirse a los que creen en el Dios de Abraham, o a los seres humanos en general. De manera similar, la mayoría de los musulmanes no estarían dispuestos a decir que Dios es nuestro “Padre” en  este sentido, pero no forzosamente les parece ofensivo. En pocas ocasiones, he oído a líderes y eruditos musulmanes afirmar (con algunas reservas) que Dios es nuestro Padre, en el sentido de que es un amoroso Proveedor que cuida de nosotros, nos disciplina, nos enseña, y se deleita en nosotros.

¿DIOS HIJO?
Existe un cuarto sentido críticamente importante en el cual la Biblia usa la expresión “Hijo de Dios”, especialmente en varios pasajes del Evangelio según Juan. Aquí la expresión es más o menos equivalente al “Verbo de Dios”, que es la autoexpresión de Dios, y la manifestación visible del Dios invisible.
Juan 1 dice que el Verbo de Dios estaba eternamente con Dios, y es Dios, y que por medio del Verbo de Dios, todas las cosas fueron creadas, y que este Verbo se manifestó en Jesucristo, y que nosotros hemos visto su gloria. En el versículo 18 añade (aunque el texto griego en esta ocasión está abierto a otras traducciones): “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer”. Después, Juan usa el término “Hijo” en este sentido en varios pasajes.
En Juan 5:18–26, Jesús dice que todos deberían honrar “al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió”. Este pasaje también parece afirmar que al hablar acerca de su relación con Dios de esta manera, Jesús estaba “haciéndose igual [o idéntico] a Dios”  En Juan 10:30, Jesús dice: “Yo y el Padre uno somos”. Y en Juan 14:9, dice: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”.
Textos bíblicos como los anteriores fueron los que iniciaron un proceso de siglos de reflexión teológica sobre la relación entre el Verbo/Hijo y Dios Padre, a la luz de la firme afirmación de la Biblia en cuanto a que Dios es Uno. Esto llevó a la articulación de lo que hoy llamamos la doctrina de la divina Trinidad. Hoy en día, muchos cristianos, cuando usan la expresión “Hijo de Dios” en realidad están hablando de “Dios Hijo, la Segunda Persona de la Trinidad”. Es importante recordar que la Biblia no usa estas palabras exactamente en ese sentido. Esta manera de usarlas refleja las maduras formulaciones teológicas de siglos posteriores. Sin embargo, es igualmente importante recordar que la Biblia sí usa esta expresión de maneras que conducen de forma inevitable a una comprensión de Dios como Uno y Trino.
Aunque el Corán dice de Jesús que es la Palabra de Dios, la mayoría de los musulmanes no entienden ese título de la manera en que lo entiende la Biblia. Pero incluso en este punto, está claro que el término bíblico “Hijo” no se está refiriendo a un engendramiento literal y carnal. Está describiendo una relación espiritual eterna y exclusiva entre Jesús y Dios. La objeción de los musulmanes aquí no es con respecto al término “Hijo” en sí, sino con respecto a la idea de que Dios se manifestó en carne humana, y que Jesucristo es esa manifestación.
En este tema, podemos tener una conversación más constructiva si pensamos en la relación entre la Palabra de Dios y el propio Ser de Dios. La tradición teológica islámica tiene una rica herencia de vigorosos debates acerca de la relación entre la Palabra de Dios y su Esencia. El Corán, al igual que la Biblia, enseña que todas las cosas fueron creadas por la Palabra de Dios, cuando Dios les habló para decirles: “¡Sé!” (por ejemplo, en el Sura 16:40). La comunidad mayoritaria suní llegó así a la conclusión de que la Palabra de Dios en ella misma es eterna y no fue creada. También llegaron a la conclusión de que la Palabra de Dios no es idéntica a la Esencia de Dios, ni es algo distinto de Dios, sino que la Palabra de Dios eterna, que no ha sido creada, subsiste en la Esencia de Dios. Algunos teólogos suníes llegaron también a la conclusión de que, puesto que la Palabra de Dios se manifiesta en el Santo Corán, la consecuencia es que el Corán es al mismo tiempo la cualidad eterna y no creada del habla de Dios, y también la expresión temporal de esa Palabra eterna.
Existen algunas diferencias importantes entre esta doctrina y la comprensión mayoritaria de los cristianos en cuanto a las dos naturalezas de Cristo: la divina (no creada) y la humana (creada), y en cuanto a la relación de la Palabra divina, el Logos, con el Padre. No estoy proponiendo que les restemos importancia a estas diferencias, ni que las pasemos por alto. Pero hay suficientes similitudes para que esto pueda servir como un puente para la comprensión, de manera que cuando los cristianos expliquen lo que ellos creen, los musulmanes puedan comprender con precisión lo que sus amigos cristianos han querido decir, tanto si están de acuerdo, como si no lo están.

HEREJÍAS INVOLUNTARIAS
Lamentablemente, muchos cristianos se hallan mal informados acerca de su propia fe. Cuando se la tratan de explicar a un amigo musulmán, expresan sin quererlo puntos de vista que la Iglesia ha entendido históricamente como heréticos.
Por ejemplo, el Corán afirma que Jesús fue creado del polvo, como lo fue Adán (por ejemplo, el Sura 3:59). A modo de respuesta, algunos cristianos afirman tenazmente que Jesús no es en ningún sentido un ser humano creado. Sin embargo, la doctrina cristiana tradicional sostiene que Jesús tiene dos naturalezas —la divina y la humana—, unidas en una sola Persona. Su naturaleza divina (la Palabra o Verbo/Logos) no fue creada (Juan 1:1). En cambio, su naturaleza humana es igual a la nuestra en todos sus aspectos, menos en el pecado (Hebreos 2:17; 4:15), creada del polvo y temporal igual que nosotros. La negación de la plena humanidad de Jesús recibe de manera convencional el título de “la herejía docetista”.
Otros cristianos, cuando hablan con sus amigos musulmanes, caen en lo que se conoce como “la herejía apolinariana”, la creencia en que el alma de Jesús era divina, y sólo estaba revestida por un cuerpo humano. El problema con esto es que si Jesús no tuvo un alma plenamente humana, entonces no era igual a nosotros en todo sentido, ni tampoco pudo ser tentado como nosotros, aunque no haya pecado.
También hay cristianos que, en un intento por ser comprensivos con sus amigos musulmanes, insisten con tanta fuerza en la separación entre lo humano y lo divino en Cristo, que describen a Jesús simplemente como un ser humano en el cual habitaba Dios. A esto se le suele llamar “la herejía nestoriana” (aunque el Nestorio de la historia sostenía un punto de vista con otros matices).
Hablar con amigos musulmanes es algo que muy probablemente pondrá a prueba lo bien que su congregación comprende su propia fe acerca de la Persona de Cristo. Los cuatro errores más corrientes en los cuales caen sin quererlo los cristianos laicos (y algunos pastores) son los siguientes: 1) olvidar que Cristo en su naturaleza divina como Logos, es plenamente Dios; 2) olvidar que en su plena naturaleza humana, Cristo es igual a nosotros en cuanto a esencia; 3) olvidar que estas dos naturalezas se hallan indisolublemente unidas en una sola Persona; y 4) olvidar que esa unión no hace desaparecer la distinción entre sus dos naturalezas.

CONCLUSIÓN
En su responsabilidad de pastor, mientras más usted prepare a su congregación para que comprenda una sana doctrina acerca de la Persona de Cristo, más la habrá preparado para responder fielmente a las preguntas que susciten sus amigos musulmanes. Y, al hacerlo, también los habrá preparado a un nivel más profundo para la misma vida de fe, puesto que nuestra salvación depende de la Persona de Cristo. Muchos pensadores cristianos han señalado a lo largo de los siglos lo que sigue: “Si Cristo no fuera Dios, no nos podría salvar, porque sólo Dios nos puede salvar. Pero si Cristo no fuera humano, no nos podría salvar a nosotros, porque sólo alguien que sea como nosotros en todo sentido, menos en el del pecado, nos puede representar como nuestro Sumo sacerdote, ofreciéndose a sí mismo en expiación por nuestros pecados”. La salvación de la raza humana depende del hecho de que Jesucristo es plenamente divino, al mismo tiempo que plenamente humano, y que estas dos naturalezas se hallan unidas, aunque distintas, en una Persona: el Hijo de Dios.

JOSEPH CUMMING es ministro de las Asambleas de Dios que vivió quince años en el norte de África. Ocupa el puesto de director del programa de reconciliación en el Center for Faith and culture [Centro para fe y cultura] de la Universidad de Yale.www.josephcumming.com

NOTAS
1. Yale Center for Faith and Culture.  http://yale.edu/faith/rc/rc-rp.htm. Consultado el 25 de octubre de 2011.
PREGUNTAS PARA ESTUDIO:
1. ¿Cómo ve usted el contexto social en el que musulmanes y cristianos hablan acerca de este tema?
2. ¿Qué creencias acerca de Jesús tenemos en común los musulmanes y los cristianos?
3. ¿Qué significan las palabras “Hijo de Dios” para los musulmanes, y cómo lo hace sentir el saberlo?
4. ¿Qué quiere decir la Biblia cuando habla del “Hijo de Dios”?
5. ¿Cómo podría usted conversar sobre estas cuestiones con un amigo musulmán?

sábado, 27 de agosto de 2011

La Nueva Version Internacional


La Nueva Versión Internacional – ¿una versión diabólica?

Por Gary Shogren, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

 La persona hispanohablante puede escoger de varias versiones excelentes del Nuevo Testamento. Ellas se pueden dividir en dos grupos. Primero, las versiones basadas en el llamado Textus Receptus: las varias ediciones de la Reina-Valera de 1909, 1960 and 1995; en inglés, el famoso King James Version y la New KJV. Segundo, las versiones basadas en el llamado texto crítico. Estas incluyen la Nueva Versión Internacional (NVI; y su contraparte inglesa, la New International Version), Dios Habla Hoy, la católica Biblia de Jerusalén, La Biblia de las Américas, la Biblia en Lenguaje Actual y la Reina-Valera Actualizada/Reina-Valera Textual.

Aprecio la confusión que la gente experimenta cuando llega a leer una versión que no es la Reina-Valera, para descubrir que algunas palabras o frases son diferentes, que algunas palabras o frases faltan, y que hay muchas referencias en notas de pie a “otros manuscritos”. Yo mismo tuve esta experiencia como adolescente cuando empecé a usar la New American Standard Version en inglés (su contraparte es La Biblia de las Américas) en vez del King James Bible que siempre había leído anteriormente.

Hablaré sobre el Nuevo Testamento, pues es mi campo y porque leo regularmente del griego original y de varios manuscritos; y me enfocaré en la Nueva Versión Internacional en particular. ¿Por qué difieren las versiones? Las que se basan en el Textus Receptus están usando un tipo de edición del Nuevo Testamento Griego que fue editado por primera vez por el erudito holandés Erasmo en el año 1516. El estudio de griego apenas había sobrevivido en Europa antes de los años 1400; luego cuando Constantinopla cayó a los musulmanes en al año 1453, los eruditos de la iglesia ortodoxa huyeron de la ciudad para el Occidente, llevando con ellos sus manuscritos y su conocimiento de griego. Erasmo fue el primero en publicar el NT Griego, usando la nueva prensa de Gutenberg, y su Nuevo Testamento fue usado por Martín Lutero y los demás. Las subsecuentes ediciones de ese tipo del texto griego fueron el Nuevo Testamento Griego por varios siglos, hasta el medio del siglo 19. El sobrenombre Textus Receptus no es ningún título divino, sino un lema de promoción dado por una casa de publicación durante el siglo 17 – “Este es ahora el texto recibo (en Latín, Textus Receptus) por todos.” Su intención es decir al comprador, “Todo el mundo ahora usa nuestro Nuevo Testamento…entonces, ¡usted debe utilizarlo también!”

Entonces, ¿por qué razón esto cambió? Porque en los años 1800 ocurrió un alud de descubrimientos de manuscritos mucho más antiguos. Por “manuscrito” queremos decir una copia escrita a mano. Nuestro conocimiento del texto original del NT crecía. Sí, Erasmo había hecho lo mejor posible, dada la cantidad de manuscritos que poseía. Recopiló su primera edición al haber usado sólo seis manuscritos, la mayoría de los siglos 11-12. Pero, hoy en día existen 6000 copias antiguas del Nuevo Testamento griego, sean porciones o copias completas. Dos de estas se llaman Sinaítico (copiado en el siglo 4 d. C.) y Alejandrino (siglo 5 d. C.). Son Biblias casi completas. Ambas residen en la Biblioteca Británica en Londres; cada vez que paso por allí, insisto en pasar por la Biblioteca para verlas en sus vitrinas. La primera vez que vi Sinaítico, me dio escalofríos mientras escudriñaba por el vidrio y leía las letras griegas, descifrando que era un pasaje del evangelio de Marcos. Hoy en día, Sinaítico aun tiene su propio sitio web (http://www.codexsinaiticus.org/en/)

Tiene sentido el usar las copias más antiguas del Nuevo Testamento; ya que fueron producidas más cerca en tiempo a los escritos originales de los apostólicos. Para dar un solo ejemplo, ahora tenemos copias muy antiguas del evangelio de Juan. Existe una página que es una parte de Juan 18, la cual se llama p52. Fue copiada cerca el año 125 d. C; o sea ¡fue hecha solamente unos 30-40 años después de que Juan originalmente escribió su evangelio! En mi computadora, tengo un programa de Logos/Libronix que me permite leer trascripciones electrónicas de todos estos manuscritos sumamente antiguos y comparar uno con el otro. De hecho, acabo de abrir p52 y disfrutar de leerlo en el griego original.

No tenemos los originales de los libros del NT (los cuales se llaman los “autógrafos”); se supone que han perecido. Al mismo tiempo, queremos saber, precisamente qué fue escrito. ¿Cómo es posible hacerlo? La labor de muchos eruditos de hoy es, estudiar estos miles de manuscritos para tratar de reconstruir lo que los apóstoles escribieron. Esta es la meta clara de cada uno quien trabaja en este campo: no inventar un texto, no agregar, no quitar, sino determinar exactamente qué fue escrito originalmente, basado en toda la evidencia. Esto es lo que Erasmo hubiera estado haciendo, si viviera y trabajara hoy en día. Para el creyente todo esto es de sumo interés, pues entendemos que Dios inspiró a los apóstoles para escribir la Biblia cómo Él la quiso…y esa es la Biblia que queremos leer. El texto crítico incluye la información de Sinaítico, Alejandrino y p52 entre muchas otras copias antiguas del NT. No se denomina “crítico” porque quiere criticar la Palabra de Dios, sino porque se basa en un análisis cuidadoso de toda la evidencia.

Algunos prefieren recurrir a la pretensión de los promovedores del siglo 17, de que su propia publicación era el “Textus Receptus” y que por eso aceptar por fe que es la representación perfecta o casi perfecta del NT original. Esto es irresponsable, dado que no hemos recibido ninguna palabra divina que esa edición es inspirada. De hecho, ningún manuscrito griego, ni uno, es igual de la edición de Erasmo, ni del Textus Receptus. Como cada erudito, Erasmo escogió de los (pocos) manuscritos disponibles – cada uno con algo diferente del otro – para decidir cuál en su opinión fue el texto original.

Uno puede leer Biblias de cada una de las dos categorías y ser salvado, crecer en Cristo y determinar cuál es la doctrina sana. A pesar de los argumentos de algunos de cada lado del debate, no hay errores groseros en ninguno de los manuscritos, y ninguna doctrina es agregada o quitada por el Textus Receptus o por el texto crítico. Son la misma Biblia, y la gran cantidad de las diferencias son menores.

Enfatizo: La NVI enseña con absoluta claridad las siguientes doctrinas: la Trinidad, la deidad de Cristo, su título “el Hijo de Dios”, el nacimiento virginal, la encarnación, la expiación por nuestros pecados por la sangre de Cristo, la justificación por la fe, el castigo de los perdidos en el infierno, el cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento, el bautismo de los creyentes. Enseña que el sexo homosexual es un pecado. No enseña ninguna doctrina que es especialmente católica romana. No promueve la Nueva Era. No tira la necesidad de ayunar. Tampoco el texto griego crítica alterar ninguna de estas doctrinas. Reto a cualquier lector de este ensayo para probar que estoy equivocado. No ha sido traducido por homosexuales o lesbianas, ni promueve tales pecados. No ha sido traducido por gente de la Nueva Era, sino por fuertes cristianos evangélicos. Yo reto a mis lectores a no escuchar a las fábulas, sino que sigan la verdad.

Entonces, todavía leo de la King James Bible; enseño y predico de la Reina-Valera 1995. Uso también la Biblia de Jerusalén, Dios Habla Hoy, la Nueva Versión Internacional (y la New International Version en inglés) y otros. He escrito un comentario basado en el texto de la NVI sobre 1ª de Corintios, y determiné que la versión fue maravillosa en su exactitud y fieldad al griego. Creo que estoy leyendo la Palabra de Dios en todas estas Biblias, aunque insisto que las versiones basadas en los mejores manuscritos son (un poquito) más confiables que las basadas en los manuscritos posteriores. Por eso, no tengo ningún argumento con quienes, por ejemplo, usan la Reina-Valera 1960 por razones de preferencia. Sí pongo objeciones cuando oigo a gente diciendo que el Textus Receptus es el más veraz – una idea que es sumamente difícil establecer, dado que fue publicado en un tiempo histórico cuando fue imposible estudiar los miles de manuscritos que ahora tenemos.

No obstante, hasta este punto no debe existir ningún debate mordaz.

Pero, de otro rincón escuchamos voces que sí me perturban profundamente. Aseveran que solamente una sola edición griega (la edición impresa que seres humanos han apodado el Textus Receptus) es la Palabra de Dios, o que una sola versión (tal como la Reina-Valera 1960) es la única Biblia inspirada para la gente hispanohablante. Reclaman que cualquier seminario que use la NVI o una versión semejante se ha rendido al “lado oscuro”. Cómo me ofendió cuando una vez alguien puso un folleto en mi copia de la NIV que dijo que yo usaba una versión del diablo. Yo no quisiera promover ni enseñar de una Biblia satánica, tampoco ningún seguidor de Jesús; como una persona quien ama las Escrituras no puedo soportar tal acusación. Y ¡qué agallas, etiquetar la Biblia como una herramienta del infierno! ¡Qué manera de insultar el don de Dios!

He aquí una teoría de conspiración particular que se encuentra en el internet que circula por email; pregona que la NVI es “la Nueva perVersión Internacional”. Algunos de sus puntos, con nuestras respuestas:

 1.       “Existe una trinidad textual satánica compuesta de tres documentos exabruptos: el texto Alejandrino, el texto Sinaítico y el texto Vaticano. Estos tres forman lo que se llama hoy el ‘aparato crítico textual’.” FALSO. Estos tres manuscritos, aunque sean importantes, son solo tres de los 6000 manuscritos. Y no son “satánicos” – son Biblias muy antiguas que datan de un tiempo mucho más cerca a los apóstoles que la mayoría de las copias que ahora sobreviven.

2.       “La ‘nueva tradición’ en Biblias atenta contra ellas con su filosofía de traducir ‘el significado’ o ‘el mensaje’ pero no literalmente las palabras”. FALSO. Unas versiones hacen así, sin embargo, la filosofía de traducción no tiene nada que ver con cuáles manuscritos se deben usar. Se observa que, la Biblia de las Américas es más literal que la Reina-Valera.

3.       “…no existen ‘los originales’. Lo que en realidad [los editores del texto crítico] quieren decir es que ellos han encontrado o producido dichos ‘originales’, lo cual es totalmente falso.” FALSO. Nadie pretende tener los originales del NT; la idea es tratar de determinar qué dijo el original, y luego traducirlo al español.

4.       La “NVI ataca las doctrinas cardinales como la deidad de Cristo, la salvación por fe, la inspiración verbal de las Escrituras y demás.” FALSO. Al escuchar a algunas personas, uno pensaría que los manuscritos antiguos enseñan una fe totalmente nueva. No es el caso; lea la NVI, y verá todas las doctrinas en su claridad bíblica. Por ejemplo, compare Fil 2:1-11 en la NVI con la RV y otras versiones en el sitio http://www.biblegateway.com/passage/ Todos hablan claramente de la encarnación del verdadero Hijo de Dios.

5.       “Algunos ejemplos de la mutilación de textual de la NVI”. Sigue una lista de versículos o palabras que supuestamente la NVI ha omitido. FALSO. La edición crítica no corta ni debilita ninguna doctrina clave. Por ejemplo, el sitio dice: #9. “La NVI debilita la doctrina del sacrificio expiatorio al omitir la frase ‘por nosotros’ en 1 Pedro 4:1.” Ellos quienes usan el Textus Receptus, basados en manuscritos posteriores, encontrarán la frase “hyper jemon” en su edición del NT Griego y algo como “Cristo ha padecido por nosotros en la carne” en RV 1995. Pero, ¡espere! El supuesto “satánico” Alejandrino también contiene la frase “por nosotros” (¿no estaba Satanás vigilante cuando el “copista” copió el versículo? ¿Tampoco cuando el copista de Sinaítico escribió “por ustedes”?). Los lectores quienes siguen la edición crítica verán en una nota de pie que, mientras la frase “por nosotros” aparece en algunos manuscritos antiguos, no aparece en el manuscrito más antiguo, p72, del año 300 d. C., ni en otros antiguos. Por eso, y no por gusto personal, los editores decidieron que Pedro no lo escribió y que no pertenece en la Biblia.

 Este ejemplo de 1a de Pedro 4:1 demuestra que nuestro entendimiento del texto griego es por mayor parte una cuestión de perspectiva: quienes usan el Textus Receptus dicen que el texto crítico “omitió” la frase “por nosotros”. Y es un pecado omitir algo de la Palabra, como dice Apoc 22:19 – “Y si alguno quita de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro” (Reina-Valera 1995). Bueno. Sin embargo, los editores del texto crítico han decidido que la frase “por nosotros” no fue escrita por Pedro y fue agregada años, quizás siglos, después. Ellos también respetan que tampoco nadie debe agregar nada a las Escrituras. Por eso, basta con lenguaje como “omitió” y “cambió”. Basta de cargos como “las tijeras de los corruptores mutilaron el original” [http://www.paraguayforchrist.com/images/10razonesporquecristianosnodebenusarla1960.pdf]. Todo el mundo tiene el mismo anhelo – analizar la evidencia para acercarse tan cercano como posible al texto original.

Es triste como algunos hacer uso de una nueva doctrina no bíblica para justificar su posición. Me refiero a la idea de que Dios debía preservar la Biblia en una edición particular del texto griego o una versión. Así ellos reclaman en el sitio “10razonesporquecristianosnodebenusarla1960”, entre muchos, muchos otros. Según esta teoría, pues Dios es soberano, y pues Él quiere que su pueblo tenga su Palabra, entonces Él debía preservarla a través los siglos. Con esta parte, estamos de acuerdo – el hecho de que ahora tenemos Biblias significa que Dios sí la ha protegido por más de 2000 años. Sin embargo, hay personas quienes no soportan ninguna duda minúscula con respecto al texto bíblico. Por lo tanto, reclaman que Dios ha preservado su Palabra, no en los miles de manuscritos, ni en ningún manuscrito en particular, sino en una edición impresa (o sea, el Textus Receptus, como publicado en el siglo 17). Esto es imposible sostener, por la razón de que ningún manuscrito es igual a la edición Textus Receptus. Además, hasta la famosa King James Bible del año 1611 contiene cientos de diferencias con el Textus Receptus. Si Dios ha preservado el texto perfectamente, entonces, ¿dónde está el manuscrito que contiene ese texto? La mejor explicación es que tenemos miles de manuscritos…y que ellos son un regalo de Dios.

Algunos van más allá y dicen que una versión u otra es la única Biblia inspirada: hay proponentes de la King James Bible, o Reina Valera 1960 o 1909 o inclusive la Reina-Valera 1602. Por ejemplo: “Hermanos crean por fe que ya tenemos la bendita guardada y preservada Palabra de Dios en la Biblia Reina -Valera de 1960 y revisiones anteriores.” [¿Es la Biblia Reina-Valera la Palabra de Dios? En http://www.literaturabautista.com/node/98] ¿“Crean por fe”? Lo creeré por fe, si y cuando sea una doctrina enseñada claramente en la Biblia. Pero una doctrina no bíblica tiene que ser aceptada por fe ciega…el tipo de fe que los Santos de los Últimos Días exigen de sus miembros, que acepten el Libro de Mormón. En tal doctrina ningún ser humano puede requerir de nosotros. Aun la pregunta, ¿cuál versión es la verdadera Palabra de Dios? es articulada de manera inaceptable: presupone que sí existe una sola versión correcta, y ahora es únicamente una cuestión de identificarla. Este fue el error de la iglesia primitiva, que aceptó la versión griega del Antiguo Testamento (la Septuaginta) como la Biblia inspirada, también la iglesia romana al tomar la versión latina, la Vulgata, como la única inspirada Palabra.

Sin embargo, es difícil convencer a los teóricos de conspiración, quienes imaginan que ciertos maestros (incluso yo) están de manga con Satanás, con la Nueva Era, con lo oculto, con el Papa, para destruir la Biblia. “Una teoría conspirativa consiste en la explicación de un evento o cadena de eventos ya sucedidos o todavía por suceder (comúnmente políticos, sociales, populares o históricos) a partir de la ocultación de sus verdaderas causas al conocimiento público o a un complot secreto, a menudo engañoso, por parte de un grupo de personas u organizaciones poderosas e influyentes que permanecen en la sombra.” (Wikipedia) Los teóricos se presentan como se fueran personas con información confidencial, sin embargo ellos dependen de argumentos emocionales, por ejemplo: Satanás ha tenido como meta tergiversar la Palabra de Dios a partir del huerto de Edén…entonces, si su Biblia no está de acuerdo conmigo, usted es un víctima de la conspiración del diablo. Entre los argumentos falaces que se encuentra son los siguientes:

1.       Erudición débil y derivada. Algunos proponentes del Textus Receptus son eruditos quienes pueden leer griego y navegar los manuscritos varios. Pero no pocas veces, es gente que depende totalmente de los escritos de otros…quienes en su turno son a menudo estudiosos superficiales. Un ejemplo de un autor: “Samuel Gipp observa, además, según las citas que de él hace David B. Loughram, que el códice Vaticano omite gran parte de los pasajes bíblicos que a la iglesia de Roma le ha convenido suprimir.” [de“¿Cuál es la Verdadera Palabra de Dios?”, http://webhost2000.www4.50megs.com/] A cita B cita C, y punto. Pero, ¿quiénes son Samuel Gipp y David B. Loughram, para considerarlos como autoridades en este campo? Son famosos por ser pro-King James, sin embargo no demuestran evidencia de entender los idiomas bíblicos. Gipp cree que es mejor estudiar y aceptar el King James Version que el griego, y que el KJV tiene la autoridad de corregir el texto griego. También, noté al haber investigado sus escritos, que ellos se citan uno al otro.

2.       Experiencias personales: “¡Dios me salvó por medio de la RV 1960!” alguien dirá. “Por lo tanto, ella y sola ella debe ser la Palabra de Dios”. Pero, cada cristiano debe reconocer que no podemos determinar la verdad de Dios por nuestra experiencia personal.

3.       Declaraciones que sean de alguna manera la verdad, pero que son fuera del contexto. Por ejemplo, algunos creen que, porque unas impresiones de Dios Habla Hoy (Versión Popular) incluyen los libros apócrifos, entonces debe existir alguna conspiración con la iglesia católica. Bueno…sin embargo, tanto la original King James Version (1611) como la Traducción de Casiodoro de Reina 1569 incluyeron los libros apócrifos también. ¿Participaron esos traductores en la misma conspiración?

4.       Conclusiones sacadas de datos no conectados. Por ejemplo, algunos subrayan el hecho de que el Textus Receptus fue el NT de la reforma, implicando que la reforma no hubiera sucedido. Esto no tiene sentido…la Biblia es la Biblia, y Dios trabaja por medio de ella. Un argumento similar es decir que, bueno, cuando la gente empezó a leer versiones diferentes que la Reina-Valera 1960, la sociedad empezó a caer en apostasía. Pero, ¿no es mejor decir que la apostasía viene siempre que la gente no siga al Dios de la Biblia…y no una versión particular de la Biblia?

5.       Conspiraciones que son aseveradas pero no probadas. Típicamente, un escritor apela a un escritor más temprano, y los rumores circulan. Al fin, hay una lista de libros que “prueban” el mismo chisme, sin embargo están meramente citando uno al otro. La mayoría de los argumentos contra el texto crítico surgió de un hombre llamado John Burgon de los fines del siglo 19. Desde luego se ha escuchado que:

 “Westcott y Hort (los editores del primer texto crítico, publicado en el año 1881) fueron ocultistas, herejes o devotos de la Virgen María u homosexuales.” FALSO. De hecho, fueron cristianos firmes de la iglesia anglicana. Westcott escribió unos comentarios excelentes sobre el NT. Ambos vigorosamente opusieron el liberalismo de su época. Westcott en particular argumentó a favor de la deidad de Cristo y fue un proponente de la misión mundial. Ambos denunciaron la adoración de María. Pero, los chismes siguen: en el año 1993, Gail Riplinger publicó su New Age Bible Versions (su título entero en español sería Versiones Bíblicas de la Nueva Era: Una documentación exhaustiva del mensaje, hombres & manuscritos que están moviendo la humanidad a la Religión de Un Mundo de Anticristo). Riplinger – cuya educación fue en la Economía Doméstica – toma cita tras cita fuera del contexto para difamar a los dos hombres…por ejemplo, “probando” que Westcott adoró a la Virgen, por cortar y pegar frasecitas en sus escritos. Ella presume (sin prueba) que un cierto club Hermes al cual Westcott perteneció fue algún grupo satánico (de hecho fue para estudiantes de griego y latín). A propósito, vale la pena denotar que nadie actualmente usa el texto Westcott-Hort; el texto crítico en uso ahora fue publicado en el año 1993, y toma en cuenta toda manera de manuscritos no disponibles a Westcott y Hort en el año 1881.

 “Las Biblias usadas en la ciudad antigua de Alejandría (incluso Vaticano y Sinaítico del siglo 4 d. C.) fueron alteradas por los herejes de esa ciudad”. FALSO. No hay ninguna evidencia, y de hecho los manuscritos más antiguos de estos dos tienden apoyar el texto que Vaticano y Sinaítico. Algunos proponentes del Textus Receptus dicen que su Biblia provino de Antioquía, donde Pablo y Pedro predicaron, y donde supuestamente el texto bíblico fue preservado perfectamente. Esta es una conexión falsa entre los apóstoles del primer siglo y el copiar de la Biblia griega que posiblemente fue llevado a cabo por un Luciano de Antioquía. Todo es dudoso, y de hecho Luciano estuvo bajo sospecha de negar la deidad de Cristo.

 Una teoría de conspiración de que Constantino u otros, trató de “catolizar” la Biblia, con la teoría adicional que Vaticano y Sinaítico fueron ejemplares de su edición corrupta. Esta es la opinión de Chick Ministries. FALSO. No hay ninguna evidencia de que el texto crítico es más católico que cualquier otro. ¡Erasmo publicó su NT Griego (uno de la familia de Textus Receptus) para la iglesia católica! Es triste ver esta dirección, pues otras teorías de conspiración anticristianas (especialmente el “Código da Vinci”) más o menos dicen la misma cosa, que la iglesia católica pervirtió el mensaje original de la Biblia.

 Culpa por asociación. Alguien dice: el presidente del conglomerado que es dueño de Zondervan (publicador del NIV) es un católico – por lo tanto la NIV/NVI debe ser una herramienta de catolicismo. Alguien nota que una profesora llamada Virginia Mollenkott sirvió en el equipo de la NIV, dando consejo sobre la gramática y estilo inglés. La despidieron en el año 1970, cuando descubrieron que ella era una lesbiana, un hecho no conocido por los jefes de proyecto anteriormente. Algunos enemigos de la NIV y la NVI quieren esta historia, concluyendo que son las Biblias favoritas de los homosexuales. Pero no tiene nada que ver…y de hecho, ella no fue traductora, sino una consejera sobre el inglés.

La dificultad con el #6 es que es posible practicar el mismo tipo de culpa por asociación sobre la gente asociada con el Textus Receptus. Por ejemplo, el Textus Receptus fue trasmitido por adoradores de la Virgen María (la iglesia ortodoxa griega)! Erasmo fue un monje y cura católico; se quejaba de la iglesia, pero más importante es que fue un oponente intenso de Lutero y la reforma y pasó su vida entera dentro de la iglesia romana. Él también fue devoto de María. Dedicó su Nuevo Testamento Griego al papa Leo X, quien recibió la honra con gusto. Las sectas los Testigos de Jehová y los Mormones se fundaron sobre el King James Version…tal y como otras sectas seguirán usando la NVI y otras versiones para pervertir el evangelio. La culpa por asociación es un juego que dos partidos puede jugar…pero no prueba nada, y no es correcto para el creyente.

Entonces, ¿qué concluir? La Reina-Valera es la Palabra de Dios, aunque se base en manuscritos minuciosamente diferentes. La NVI es la Palabra de Dios, y se basa en manuscritos algo mejores. Entonces, estudiemos la Biblia, y ¡basta con teorías de conspiración!