La iglesia de hoy es testigo del renovado interés por el ministerio apostólico. Continuamente escuchamos por los medios la participación de un apóstol o se hace mención al ministerio apostólico de alguien en particular. De hecho, pareciera que, actualmente, es una moda evangélica detentar el rango apostólico, como lo fue el ser profeta hace pocos años atrás.
¿Es bíblico hablar de apóstoles hoy día? Y si lo es ¿se entiende correctamente el apostolado, o se está incurriendo en un error en la práctica? En el presente artículo el autor pretende responder a estas y otras preguntas relacionadas con el tema. Para esto estudiaremos la base bíblica relevante y analizaremos la terminología empleada para determinar los alcances del sentido escritural. Después de esto nos acercaremos al fenómeno contemporáneo que se ha denominado "Nueva Reforma Apostólica" para finalmente articular algunas conclusiones y aplicaciones pastorales.
El testimonio de Efesios 4
Por una consideración eminentemente eclesiológica vamos a comenzar por Ef. 4: 11 "El mismo dio a unos el ser apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelizadores; a otros, pastores y maestros"(BJ) De acuerdo a Pablo, el Cristo Resucitado ha derramado dones sobre la iglesia, estos toman la forma de ministerios específicos que tienen como finalidad la formación del pueblo santo de Dios para que madure y cumpla con su vocación. Debe señalarse que los ministerios que Pablo enumera aquí están relacionados con la palabra, todos están vinculados con la proclamación de la palabra de Dios en diferentes niveles. Me parece que esto es relevante a la hora de considerar la vigencia de estos ministerios en la iglesia de hoy.
Los apóstoles encabezan la lista de dones ministeriales dada por Pablo en Efesios. La palabra apóstol, aplicada a seres humanos, se usa en el Nuevo Testamento de tres maneras:
En primer lugar se usa para referirse a todo cristiano en general.
En Juan.13: 16 se dice "El siervo no es mayor que su Señor ni el apóstol es mayor que el que lo envió"
Cada cristiano es a la vez siervo y apóstol
En sentido general la iglesia es el pueblo enviado por Dios a predicar las buenas nuevas de salvación a todo el mundo. Es decir la tarea apostólica de toda la iglesia es servir como embajadores de Cristo (Jn. 17:18; 20:21 cf. Mt. 28:19,20; Hch.8:4)
En segundo lugar se usa para referirse a los enviados de las iglesias como misioneros.
Las iglesias locales podían enviar personas como misioneros (Hch. 14:4) Esto era un fenómeno común en la vida de la iglesia del siglo I como lo atestigua 3 Juan. 5-8. Aun cuando el lenguaje en de 3Jn. no registra el verbo apostello ni el sustantivo apóstolos, si hace eco de la idea de "salir y dar testimonio del nombre" tal como aparece en Hch. 5:41; 8: 4. Este uso señala la existencia de un círculo de apóstoles de número indeterminado y por ende abierto.
Es posible que Ap. 2: 2 se refiera a personas que se hacían pasar por "enviados" de iglesias pero que en realidad eran "falsos apóstoles". Apóstol en Ap. 2:2 se refiere a un "misionero itinerante", una especie de maestro itinerante. El calificativo "falso" tiene que ver con su presunción de ser apóstoles, ellos "dicen ser".
Desde los días de Pablo la iglesia enfrentó a los falsos apóstoles tal como lo menciona 2 Cor. 11: 13 (aunque ellos decían ser apóstoles cf. 2Cor. 11:5 y 12:11)[1]
Una iglesia también podía enviar personas con el fin de realizar cualquier otra tarea (2 Cor. 8:23; Filipenses 2: 25) además de predicar.
En tercer lugar el sustantivo apóstol se empleó para referirse a los doce discípulos de Jesús (Hch. 1:21,22; 10:40,41; 1Cor. 9: 1; 15: 8,9) Este era un grupo definido (Los Doce, mas Pablo) y por tanto cerrado. Apóstol se usa aquí en el sentido técnico de enviado con autoridad.
Pablo emplea la palabra apóstol en Efesios en varios pasajes (2:20; 3:5 y 4: 11) En 4: 11 es posible que tengamos una especie de bisagra ya que se puede admitir apóstolos con el sentido técnico de los doce discípulos (y desde luego también Pablo) como los encargados de establecer el fundamento doctrinal de la iglesia que nacía. Así, es posible que cuando Pablo dice que el Señor resucitado ha dado estos ministerios a algunas personas tenga en mente un acto concreto de Dios en el pasado y por lo tanto irrepetible.[2] No obstante como nada en el contexto sugiere que Pablo colocara un límite temporal o histórico[3] a la existencia de los dones ministeriales de 4:11 no podemos decir que en su conjunto estos dones estaban restringidos para el siglo I o para los primeros quinientos años de la historia de la iglesia. Más bien el texto nos presenta una realidad que se asume como presente. Por tanto resulta valido hablar del apostolado y el servicio de los otros domes mencionados en Ef. 4: 11 como un ministerio de la iglesia de todos los tiempos. Este uso parece atestiguado en la literatura cristiana del siglo II como la Didajé (Did. 11:4,6) y quizás El Pastor de Hermas (H Vis.3:5.1)
La mayoría de los cristianos no tendrán problema con la "realidad presente de los pastores-maestros y de los evangelistas", pero, ¿cómo entendemos la presencia de los apóstoles y de los profetas? Esta pregunta es relevante ya que en último análisis el problema no reside en la presencia o valides del ministerio apostólico, más bien en la definición que le demos a la palabra apóstol y el rango de jerarquía que se le otorgue.
Se quiere plantear que la forma en la que se emplea la palabra apóstol y la manera en la que se aplica actualmente en términos de la relación entre pastores no representa la enseñanza bíblica y por ello abre el camino a una nueva jerarquía religiosa evangélica.
Para poder fundamentar la anterior aseveración vamos primero a revisar la evidencia bíblica relacionada con el concepto apóstol y su función dentro de la vida de la iglesia del N.T.
En los evangelios la palabra apóstol o, apóstoles, se aplica a los doce discípulos de Jesús de una forma muy especial en función de la tarea que él les encomendara, es decir predicar el evangelio del reino de Dios. Su origen está en el vocablo griego apóstolos. La palabra apóstolos se utilizó en el periodo del griego clásico[4] en forma impersonal para referirse a un envío de carga (un flete) o al envío de un contingente armado[5]. Con el tiempo la palabra llegó a identificar el envío mismo, ya que la idea primaria de la palabra era simplemente la "cualidad de haber sido enviado". En la traducción griega del Antiguo Testamento, la LXX, el sustantivo apóstolos aparecen solo una vez (1 Reyes 14: 6)[6] al referirse el profeta Ahías como "enviado" con malas noticias para la esposa de Jeroboam. Si tomamos en cuenta la gran cantidad de pasajes en las que el A.T. hace referencia a mensajes enviados por YHWH resulta sorprendente que los traductores de la LXX hicieran un uso tan reducido del sustantivo apóstolos.
En el siglo I el historiador judío Flavio Josefo usa la palabra apóstolos un par de veces[7]. En uno de los casos se refiere a los emisarios judíos enviados a Roma para pedir a Cesar que les permitiera vivir de acuerdo a sus propias leyes (Antigüedades. 18.8.1) Josefo se acerca algo al uso de la palabra que aparece en el N.T. pero en sus escritos está ausente el sentido característico de alguien que es enviado para llevar un mensaje. El uso de los evangelios de apóstolos para hablar de los que Cristo envió a proclamar su mensaje es algo realmente único en la literatura antigua.
Fuera de la literatura bíblica se utilizan en el griego dos verbos para hablar del envío de personas o de cosas. Son apostelloo y pempoo. El último es empleado cuando solo se implica el envío, mientras que el primero se utiliza cuando se envían personas con una comisión. En algunos casos apostelloo se refiere a un envío divino y a una autorización divina.[8]
En la LXX el verbo apostelloo aparece más de 709[9] veces y casi siempre como traducción del verbo hebreo shalah (enviar, él envió)[10] que denota mayormente el ser enviado con una comisión, ya sea por otro ser humano o por Dios. El verbo pempoo se utiliza 5 veces para traducir el hebreo shalah. El mismo Josefo utiliza ambos verbos como sinónimos, pero parece inclinado a usar apostello cuando la idea es la de ser enviado con una comisión.[11]
Excepto en el evangelio de Juan que emplea ambos verbos griegos de forma intercambiable[12], lo típico del N.T. es emplear el verbo pempoo cuando solo se comunica la idea llana de enviar y apostelloo cuando se implica la idea de enviar con una comisión.
A la luz de Mrc. 6: 14 y sus paralelos vemos que Jesús llamó apóstoles a los doce discípulos que él seleccionó de forma especial. Sabemos que Jesús predicó y enseñó en arameo, la lengua común de los judíos en su época, y no en griego. Por esto apostollos es la traducción que los evangelistas hacen del término empleado originalmente por el Señor. Con toda probabilidad Jesús usó o la palabra aramea shelihá (el enviado) o la forma hebrea shaliah (enviado, mensajero) En este sentido la designación de los doce como apóstoles de Jesús deben verse a la luz de la institución judía del shaliah la que explicaría mucho del significado de la tarea de los doce y la relación de Jesús con ellos.
La literatura rabínica menciona esta institución, la Mishná en Beracot 5:5 habla de alguien que ha sido autorizado para realizar ciertas funciones en beneficio de otros, y se aplica el adagio "el enviado de un hombre es como el mismo". Este mismo dicho aparece de forma frecuente en los escritos de los rabinos y nos evidencia el carácter fuertemente representativo del shaliah ya que él posee la plena autoridad del que lo envió.
Aunque la literatura rabínica mencionada no se puede fechar como anterior al siglo II d.C. nada impide que refleje una tradición judía más antigua de modo la institución del shaliah constituya el trasfondo judaico del uso de la palabra apóstol, por los escritores cristianos, para describir la función de los doce y su relación con el Mesías.
[1] Este fenómeno histórico se menciona en Justino Dial. 35.3; Eusebio HE IV.22.6; Ignat. Ad Ef. 7:1; 9:1; Did. 11-13.
[2] En el idioma griego Pablo usa el verbo dídoomi (dar) en el tiempo aoristo (édooken) y por tanto tiene el sentido pretérito, es algo puntual que se efectuó en el pasado.
[3] Aunque es posible que se nos sugiera lo escatológico. Nótese que Pablo dice que estos ministerios deben desarrollar su tarea hasta que lleguemos a la estatura de la plenitud de Cristo. Este "hasta" que se debe entender como declaración de propósito podría también asociarse con 1Cor. 15: 23ss adquiriendo una dimensión escatológica: los ministerios funcionarán hasta que Cristo regrese (cf. 1Cor. 13: 8,10)
[4] El idioma griego, el que se empleó para escribir el N.T., pasó por varias etapas. El periodo clásico va desde el 900 a.C. hasta el 330 a.C. El periodo coiné, la clase de griego del N.T., abarcó desde el 330 a.C. al 330 d.C. El griego moderno comenzó a formarse a partir del año 1453 d.C.
[5] Anécdota Graeca, 217.26 Cf. A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature. Editado por Walter Bauer. Traducción al inglés de W. Arndt y W. Gingrich. The University of Chicago press,1979
[6] En LXX 3Ry corresponde a 1Ry en nuestras versiones de la Biblia
[7] C.G. Kruse, Apostle. En: Dictionary of Jesús and the Gospels. J.B. Green y S. McNight, eds. Downers Grove: IVP 1992, p. 27
[8] Ibid.
[9] Ibid
[10] hlc
[11] Kruse, Op. cit
[12] Apostelloo aparece en 1:6; 3:17,28,434; 4:38; 5:33,36; 6:24,57; 10:36; 17:3,8,18,21,25; 20:21. Pempoo aparece en 1:33; 4:34; 5:24,30,37; 6:38,39,44; 7:16; 8:16; 12:45; 13:20; 14:24; 16:5; 20:21. El estudio de cada pasaje en su contexto nos demuestra que para Juan estos eran intercambiables, sobre todo 20:21 donde Jesús dice que de "la misma forma que el Padre le envió (usa apostello) yo los envío (usa pempoo) a ustedes"
Consideran ustedes que el concepto apostol en nuestro tiempo se ha convertido en una moda en ciertos circulos cristianos?
ResponderEliminarA la luz de la lectura de esta primera parte del articulo, a quienes se aplica el concepto apostol en la Biblia?